Muchos de nosotros guardamos fotografías de cuando éramos niños, muy niños, y ahora, después de décadas, deseamos recuperar esos recuerdos estropeados por el tiempo.
La fotografía que mostramos hoy tiene más de sesenta años y se tomó en Albacete en casa de un fotógrafo mientras la madre de la criatura la sostenía escondida por detrás para que se mantuviese erecta:
El color se mantiene en buena calidad pese a los años, pero el tiempo ha dejado numerosas marcas tanto en los bordes como en la imagen central. Después de repasar y eliminar los desperfectos, el resultado quedó tan o más perfecto que hace sesenta años:


No hay comentarios:
Publicar un comentario